Cultura pop

Cerveza Cristal, o por qué George Lucas le declaró la guerra a una cadena de televisión chilena

En 2003, el chileno Canal 13 decidió emitir una versión muy especial de las películas de Star Wars. Tanto que su creador los llevó a juicio.
C3PO ObiWan Kenobi y Luke Skywalker en La guerra de las galaxias antes de que llegue Cerveza Cristal.
Con este calor, la verdad es que apetece una…Sunset Boulevard/Getty Images

A nadie le gusta estar viendo una película en televisión y que se la corten para meter anuncios. Eso es, probablemente, lo que allá por 2003 pensaron Cerveza Cristal, una marca chilena nacida en el año 1977 (ey, ¡el mismo en que se estrenó La guerra de las galaxias!) y Canal 13, popular cadena que, por aquel entonces, era propiedad de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su asociación generó una de las amenazas más absurdas y exasperantes a las que Star Wars ha tenido que hacer frente en toda su historia, hasta el punto de que George Lucas inició personalmente una batalla legal contra el Consejo Chileno de Autorregulación y Ética Publicitaria para asegurarse de que algo así no se volvería a repetir.

Todo empezó cuando Cerveza Cristal se acercó a la cadena de televisión con una propuesta –esto hay que reconocérselo– harto ambiciosa: en lugar de parar cada cierto tiempo la emisión de las películas más esperadas de la semana para dar paso a una batería de anuncios, una molestia propia de la televisión lineal que ahora mismo servicios de streaming como Netflix o Prime Video empiezan a ver con buenos ojos (a no ser, claro, que pagues más), su idea era insertar la publicidad dentro de la propia película. Para entender cómo funciona, lo mejor será ver unos cuantos ejemplos en la trilogía original de Star Wars, que Canal 13 emitió justo un año después de que El ataque de los clones (2002) volviese a activar la fiebre galáctica en los cines.

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No es difícil entender por qué estos tuits de @heyitswindy se han hecho virales: el absoluto desprecio por el arte cinematográfico y la mitología galáctica que se desprende de la escena en que Ben Kenobi parece estar contándole a Luke Skywalker que su padre le dejó en herencia un maldito botellín de Cerveza Cristal (jingle incluido) es ciertamente difícil de superar. En GQ estamos a favor de la publicidad creativa, pero esto es tan ridículo que, de hecho, lo vimos antes en series dos series creadas por el equipo de Los Simpson: The Critic, en la que Ted Turner presentaba un final alternativo de Casablanca (1942) donde Sam tocaba la programación de los demás canales de su emporio mediático, y Futurama, en la que Fry descubría la publicidad subconsciente (es decir, anuncios dentro de tus sueños).

Ahora vemos los memes derivados de este experimento televisivo y sonreímos, pero existe al menos una persona en el mundo a la que no le hace ninguna gracia: en 2004, justo un año después de que el Emperador Palpatine descubriese las bondades de Cerveza Cristal, un enfurecido George Lucas emitió una protesta formal ante la autoridad competente de la Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica, iniciando así una batalla legal contra Canal 13 que falló en favor del cineasta. Desde entonces, el Consejo Chileno de Autorregulación y Ética Publicitaria impide expresamente que las películas de Star Wars se emitan con otros añadidos que no sean los que el propio Lucas autorizó en sus Ediciones Especiales (solo él tiene potestad para cambiar constantemente su obra cada cierto periodo de tiempo, maldita sea), lo cual no impidió que, también a mediados de los dosmil, Cerveza Cristal se colase otras en películas, como por ejemplo American Beauty (1999) y Gladiator (2000), sin que ninguno de sus responsables tomara cartas en el asunto –ni, probablemente, se enterase de ello–.

Este acto de vandalismo publicitario refleja, en el fondo, el mimo con el que Lucas cuidaba su universo creativo antes de vendérselo a Disney, pues se dice que también perseguía con especial virulencia las parodias pornográficas y los cameos no licenciados de sus personajes en programas de variedades. Por otro lado, Cerveza Cristal sigue comercializándose hoy en Chile, luego entendemos que este éxito viral tan repentino no les habrá venido nada mal. Más de dos décadas después, el peor anuncio de la historia de la televisión sigue dando sus frutos.